querido espejismo, o espejito,
hoy tampoco encontré descanso. y sin embargo, de este insomnio que tanto emborracha, y hasta pienso que engancha irremediablemente, amanezco con una enorme sonrisa, aún tímida, eso sí...y es que tengo un estaribel de tenderete montado en casa, de manos y pies de tamaños imposibles, que me flipa¡¡¡ y todo porque hoy llueve. y ya se sabe, cuando llueve, al que no se le mojan las lechugas, se le moja la ropa tendida...aquellas ropas de las barriguitas por aquí :-)...
mientras, nada mejor que disfrutar de este paisaje urbano a medio metro de la nariz. e inspirar. vendrá así la quietud...

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